miércoles, 13 de julio de 2011

Columna de Maria Jimena Pereyra: En La Maquina

La semana pasada viajé a Mendoza, Argentina, a realizar unas notas para el programa en el que trabajo en la señal internacional de TVN, (TVCHILE) “conecta2”. La idea era dar datos a los turistas, dónde comer, qué visitar, etc. Todo bien hasta ahí, el vuelo impecable, la llegada perfecta, comenzamos a grabar en cuanto llegamos, desde el taxi que nos llevo hasta el centro de la ciudad hasta las 2 de la mañana.
Llegó la hora de descansar, alojaríamos en la casa de familiares de la directora del programa, porque como ustedes sabrán por estos días se está disputando la Copa América y una de las sedes es Mendoza, por lo tanto es imposible, IMPOSIBLE conseguir habitación disponible.
Sucede que se presentó un inconveniente y no podíamos llegar a la casa que nos hospedaría, por lo tanto, quedamos botados sin tener lugar donde dormir. Estábamos cansados después de un día de grabación, sólo queríamos un baño y una cama donde poder descansar. Llegamos a la casa de un amigo, de un amigo, de un amigo del amigo de un amigo, quién amablemente nos ofrecía una habitación.
Por el camino ya nos comenzamos a preocupar, al no saber donde íbamos y ohhh sorpresa con lo que nos encontramos, no se si podré describir tal lugar, lo que puedo decirles es que aquellos que vieron la película “Los siete pecados capitales”, podrán acercarse más o menos a lo que viví. La habitación era como la del “haragán”. Un hombre joven, de unos 37 años nos esperaba en una cama en la mitad de lo que era el salón, bebiendo cerveza y con una escopeta a su lado. Un desastre!!! Yo creo que no habían hecho limpieza desde el año que nací. La cama que nos tenían, era una cama de plaza y media para los tres: camarógrafo, directora y yo!! El frío quemaba y la verdad nos daba miedo estar ahí; nos quedamos vestiditos, con zapatos y todo, pusimos el despertador a las 5 de la mañana para salir corriendo lo antes posible!!!

El día comenzó, yo salí decidida a encontrar habitación, cama, o lo que fuera  y lo conseguí!!!! Una habitación para los tres con baño privado, UN LUJO para como estaba la situación en Mendoza. Agotados antes de comenzar el día, salimos a realizar la tarea encomendada. Me sentí en casa, cada dos pasos se acercaba algún chileno a saludar y contarme como lo estaba pasando. Para mi sorpresa, también se acercaron mexicanos, peruanos, uruguayos y argentinos, como si fueran primos lejanos que se alegraban de volverme a ver.
La ciudad era una fiesta, impresionante! Y nosotros, tratábamos de concentrarnos en nuestro deber, grabar las bondades de Mendoza. Fueron dos jornadas agotadoras, pero a la vez satisfactorias. La cordialidad de la gente que me permitió entrevistarla, las anécdotas de viaje junto al equipo de producción, el cansancio al final del día junto a una cerveza helada y esa efervescencia que se respira cuando hay un torneo que involucra diferentes culturas, me hizo por dos días, desconectarme de todo, disfrutar el trabajo y dar gracias por estar en ese momento y lugar.
A mi regreso no salí del aeropuerto, este fin de semana tenía tres compromisos que cumplir en Concepción y el trabajo debía seguir, sin pausa ni respiro. Volví a casa recién ayer a medio día, casi una semana después de partir. Me tiré al suelo a besar a cada uno de mis perros y gatos…a las dos cachorras que están creciendo rápidamente.  Comí un plato de arroz y abrí un buen vino. Por la tarde vinieron unos amigos a compartir mi momento de ocio y a las 21 horas ya estaba durmiendo, recuperando energías.
Hoy todo  volvió a comenzar a las 7 am pues tenía que grabar un video y de ahí directo al canal. Hay quienes creen que trabajar en comunicaciones es envidiable y muchas veces yo envidio a todos los que se quedan en casa los fines de semana.
Pero el trabajo es trabajo y hay que saber disfrutarlo y por supuesto dar gracias por tener uno. Y me di cuenta, que soy muy agradecida de las oportunidades que se han presentado.

MujerActual.Cl