lunes, 20 de junio de 2011

Columna de María Jimena Pereyra: VIDA DE PERRA


Me quejo. Porque no tengo tiempo, porque corro todo el día. Porque debo tener el día muy planificado para hacer todo lo que quiero y lo que debo.

11 AM Gimnasio

13 Hrs. TVN, conduzco el programa Conecta2 para la señal internacional

16 Hrs. regreso a casa a almorzar.

17:30 Hrs. TVN para formar parte del jurado de Calle7.

20 Hrs. fútbol con alguno de los 4 equipos a los que pertenezco.

Debo contar que soy dueña de casa. Dueña de casa maniática del orden y la limpieza. Que lo primero que hago al despertar es ponerme a limpiar, con todos los últimos productos de limpieza que salgan al mercado (en realidad lo segundo, lo primero es sentarme a tomar mate y leer las noticias).

Supuestamente vivo sola. Pero la realidad es que en casa vivimos 7. Somos una familia aclanada, no aceptamos fácilmente a los nuevos que se van integrando al hogar. Mi vivienda está compuesto por Hermes y Ciro, dos gatos persa maravillosos y gigantes. Ana, Draco, Facundo y Picolina, 4 perros salchichas miniatura de pelo largo, tan adorables como desordenados.

Hace apenas una semana, llevé a Ana a su pediatra (mis perros son mis niños, ellos no van a veterinarios) la notaba cansada y había subido de peso. Las palabras de la doctora fueron más que claras: “Jime, en una semana nacerán dos cachorritos, pero todo está en orden”.

¿Todo está en orden? No lo podía creer, el último celo estuvo vigilada por cada persona que entraba a casa, pero Facundo, macho alfa de mi pequeña manada, cumplió a cabalidad su labor.

Ana ya ha sido mamá. Ana ya ha traído 13 salchichas miniatura al mundo. Ana es una “madraza”.

Por estos días debe ser el parto, por lo tanto ayer me fui y compré todo lo necesario. Frazadas de polar, una nueva casita, un chaleco rosa de lana y comida especial para embarazadas. El resto de los chicos, no se despegan de su lado, la rodean, le dan calor. Estamos todos expectantes.

Mi última semana fue intensa, reuniones nocturnas con productores, shows y la visita de mi hermano y sobrino. Mi casa fue un ir y venir de gente. Ana me miraba desde la distancia como exigiendo calma, mientras los otros, corrían persiguiendo a cada visitante. Un caos total.

Mañana me presento en Antofagasta, pasado en Copiapó y así en tres lugares más el resto de la semana. Y mis nietos están por llegar y no me quiero perder el parto, pero es imposible estar en todas. Ana lo hará perfecto aunque no la asista y yo me volveré más maniática de la limpieza a mi regreso de los viajes y por si a alguien le interesa: se venden cachorros salchicha miniatura!!!!